Justicia, Paz, Reparación y Fiambre

Empacamos los fiambres en hoja de plátano. Dos papitas hervidas, arroz blanco, carne envuelta en huevo y una ensalada de tomate y cebolla. Aparte llevábamos un termo grande con leche y otro con jugo. Bocadillitos de guayaba, un mantelito viejo y cubiertos. Salimos bien temprano, porque no nos queríamos perder nada. Mi hermanita fue la que más problema puso para la levantada, yo no dije nada porque yo era el grande y a mi siempre me ha gustado pasiar. Mi mamá tenía un vestido azul que hacía tiempos no se ponía. Fue uno de los días en que más linda la vi. Mi hermanita iba estrenándose un vestido azul también, que es el color que más le gustaba a mi papá, y zapaticos de charol. Yo iba con la mejor muda que tenía, la camisa de cuadritos que me trajo la tía Alicia de Medellín, pantalones de pana y los tenis de siempre porque los zapatos elegantes no me servían. En la plaza nos encontramos con la otra gente del paseo. Eran 20 o 30 de ahí mismo del pueblo, y como 6 que nunca había visto, todos estaban elegantes también y yo no sabía porqué pa un paseo todo el mundo iba tan arreglado. Pero lo importante era que íbamos a conocer. Pa la zona pa donde íbamos no se podía ir antes. Dicen que es de las partes más bonitas del municipio, pero desde que yo estaba chiquito siempre me habían prohibido ir. Mi mamá, que sabe lo bastante que me gusta a mi nadar, me dijo que hay una quebrada cristalina y que los charcos allá son los mejores. Yo no veo la hora de quitarme ésta ropa y meterme en esos charcos. La policía nos va a compañando en la caminada, que parece que es muy larga, y yo no se si es que ellos vienen a pasiar también o si es que van pa la misma parte y de una vez nos acompañan. Ahí en la caminada me puse a mirar la cara de la gente y nadie iba como con cara de paseo. De pronto era que no eran buenos andadores como yo o que no les gustaba pasiar tanto como a mi. Quién sabe. Después de caminar como 2 horas la policía y la gente rara, que andaba con ellos, miraron unos mapas que llevaban y nos dijeron que ya casi llegábamos. A mi me fue dando mucha emoción y ya tenía ganas de irme quitando la camisa pa irme preparando pa bañarme en esos charcos tan buenos pero mi mamá no me dejó porque teníamos que ir elegantes porque nos íbamos a encontrar con gente muy importante. A los diez minutos dijeron “Aquí” y yo no ví ningún charco ni ninguna gente importante. Me imaginé entonces que era que íbamos a comernos la mediamañana porque el sitio era un llano gande con manguita buena, pero fue que la gente rara que no era del pueblo se puso a escarbar con palas chiquitas y la gente a verlos. Ahí si me perdí de lo que estaba pasando y más bien le dije a mi mamá que me diera un bocadillito y me eché en el pasto un rato. A veces no entiendo tanta cosa que hacen los grandes. Ahí me quedé dormido y me despertó el hambre como a las dos horas. Digo el hambre porque ya estaban todos almorzando. Entonces fui y le pedí ese fiembre tan bueno a mi mamá y me puse ahí a comérmelo. La gente del paseo seguía en las mismas, aunque ya mucho señor ayudaba también a sacar tierra. Después de almorzar me puse a jugar chucha con otros niños que también habían ido al paseo. Al rato ya estaba cansado y me volví a quedar dormido. No fue sinó hasta que la primera persona empezó a llorar que me desperté. Era mi mamá. Entonces yo corrí rápido a ver que era lo que pasaba. Mi mamá me dijo que lloraba porque estaba muy feliz. Porque habíamos encontrado a mi papá. Yo le dije que yo no veía a mi papá ni entendía cómo iba a estar él ahí en ese tierrero, que me dijera la verdad. Ella lloró más fuerte, me abrazó y me dijo que me iba a llevar a los charcos ya. Que después hablábamos de mi papá. Que si quería repetir fiambre.

Comentarios

juanmosquera dijo…
sigue la lluvia más roja mojando campos en el pais del sangrado corzon de jesus...
Anónimo dijo…
Hecatombico...
ociopintoresco dijo…
gracias ome anónimo
Camila Avril dijo…
tomás, q buen texto!!!... sin palabras.
Tomas Cipriano,
Escribir en primera persona es muy dificil, y mas meterse en la piel de un mecanico de barrio triste o de un niño. Las ideas son muy originales, tienen elementos pintorescos como su blog que hacen el relato muy ameno.
Este ultimo sorprende por el final y la mirada del niño continua candida a pesar de nuestra barbarie.
felicitaciones
Mónica dijo…
ey tomás, qué pasa q no escribes?
ociopintoresco dijo…
OLE, LO QUE PASA ES QUE ANDO ESTRENANDO TRABAJO EN EMPRESA SERIA... AHORA NO HAY TANTO TIEMPO, PERO PROMETO COGÉ JUICIO!
Agustin Sosa dijo…
Para q tantos libros, tanta cultura, tanta filosofía, tantos libros sino aprendemos nada, todo se queda allá en palabras muertas como esqueletos, enterrados enlas bibliotecas (como esqueletos) y el animalito sigue libre ignorante, claro.....lo bueno se quedó enterrado viejo...si como en tu cuento...puta, lástima.

Muy bueno Sanduccini. Seguí.
Anónimo dijo…
genial sigue adelante te feliocitamos
ANAGUI dijo…
TODO LO QUE ESCRIBÍS ES BRUTAL, FELICITACIONES...

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